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La gárgola y el tren

La gárgola y el tren

La gárgola y el tren

Dice la gárgola al tren:
—Cuando tú llegaste, yo ya peinaba siglos. Apareciste impetuoso, arrogante y con la cabeza llena de humos. Desde lo alto de mi posición de vigía, próxima a tu caminar, me pareciste un monstruo gigantesco y ruidoso que engullías y vomitabas gente por todas las bocas de tu cuerpo, mientras unos hombres alimentaban sin cesar tus fauces de fuego...

© Amaro Soladana. Cedido para uso no comercial a Eirene Editorial - El Club Eirene. Fotomontaje de Amaro Soladana.

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La_gargola_y_el_tren.pdf